De la necesidad a una aplicación útil.
Concretamos quién utiliza el producto, qué tarea realiza y qué información necesita. Definimos recorridos, roles y prioridades para construir un alcance que se pueda probar con sus usuarios, tanto en una aplicación nueva como en la evolución de una existente.
Herramientas de aprendizaje y evaluación.
Actividades interactivas, práctica guiada, evidencias, bancos de preguntas y revisión del aprendizaje requieren reglas pedagógicas y técnicas propias. Diseñamos el funcionamiento con los responsables educativos y decidimos cómo conservar intentos, resultados, permisos y devolución de información.
Aplicaciones y productos EdTech con IA.
Incorporamos IA a aplicaciones existentes o desarrollamos nuevas herramientas educativas. Estudiamos fuentes, funciones, permisos, coste y calidad de respuestas o acciones. El producto puede funcionar sin un LMS; sus conexiones se diseñan cuando aportan valor al proceso.
Construir pensando en la evolución.
La arquitectura, las pruebas y la documentación acompañan el desarrollo. Si hay un equipo interno, acordamos coordinación, revisión de cambios y transferencia de conocimiento. Los datos y las interfaces deben permitir mantener y ampliar la solución.